Cuenca es la joya discreta del sur de Ecuador. A 2.560 metros de altitud, cuatro ríos la atraviesan y su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999. Esta ciudad de 400.000 habitantes tiene la escala perfecta para explorar a pie, sin prisas y con la curiosidad que merece.
No tiene la energía frenética de Quito ni la fauna de Galápagos, pero tiene algo que escasea en los itinerarios apresurados: el ritmo. Cuenca invita a desayunar en el mercado, pasear por el barranco, entrar en un taller de artesanos, tomar café mirando la catedral y cenar bien.
El Centro Histórico de Cuenca
El centro histórico de Cuenca es uno de los mejor conservados de Ecuador, con más de 1.000 inmuebles protegidos entre calles adoquinadas de poca pendiente —a diferencia de Quito, es perfectamente caminable. La arquitectura mezcla colonial español, republicano e indígena.
Los imprescindibles:
- Catedral de la Inmaculada Concepción: las cúpulas azules de azulejo son el símbolo más reconocible de Cuenca. Su construcción duró más de 100 años (1885–1975). Sube a la cúpula al atardecer para las mejores vistas de la ciudad.
- El Barranco: el paseo junto al río Tomebamba, con casas coloniales colgadas sobre el barranco y cafés con terrazas. La postal clásica de Cuenca.
- Parque Calderón: el centro de la ciudad, flanqueado por la Catedral Nueva y la Catedral Vieja (Sagrario). Buena parada para café con vista.
- Mercado 10 de Agosto: el más auténtico de los mercados de Cuenca. Desayuno de mote pillo, jugos y humitas rodeado de cuencanos.
Las cúpulas azules de la Catedral están recubiertas con azulejo fabricado en Cuenca mismo. La ciudad tiene una tradición cerámica que data de la colonia y que hoy se puede ver en los talleres del barrio El Vado.
Artesanía: la identidad cuencana
Cuenca es la capital artesanal de Ecuador. Tres productos definen su identidad:
- Sombreros de paja toquilla: lo que el mundo llama "sombrero Panamá" se fabrica en Ecuador, principalmente en la provincia de Azuay. Los mejores sombreros se tejen de noche, en entornos húmedos. En la tienda Homero Ortega se puede ver el proceso completo.
- Cerámica de Chordeleg: a 30 km de Cuenca, este pueblo concentra talleres de cerámica, filigrana de oro y plata, y tejidos indígenas Cañari.
- Tejidos e ikat: telas de colores vivos con patrones geométricos andinos, producidas en telares de pedal.
Gastronomía cuencana
- Hornado: cerdo asado en horno de leña, servido con mote, llapingachos y encurtido. El plato más representativo de la cocina local.
- Cuy asado: conejillo de indias, el plato de fiesta andino. Más sabroso de lo que parece a primera vista.
- Mote pillo: maíz blanco salteado con huevo, el desayuno local más popular en los mercados.
- Pan de Cuenca: panes de dulce elaborados con mantequilla y anís, perfectos para el café de la tarde.
Excursiones desde Cuenca
- Parque Nacional El Cajas (30 km): altiplano a más de 4.000 m con cientos de lagunas glaciares. Uno de los paisajes más especiales de Ecuador. Visita en medio día.
- Ingapirca (90 km): el complejo arqueológico inca más importante de Ecuador, con el Templo del Sol.
- Gualaceo y Chordeleg (35 km): circuito de mercados y talleres artesanales en el valle del Paute.
Cómo combinar Cuenca con otros destinos
Cuenca está a 8 horas en bus de Quito (hay servicio nocturno cómodo), a 4 horas de Guayaquil y a unos 60 minutos en avión desde la capital. También hay vuelos directos a Galápagos. Es una escala perfecta en una ruta que combine Quito, Cotopaxi, Cuenca y Galápagos en 10–14 días.
Cuánto tiempo en Cuenca
Con 2 noches puedes ver el centro histórico y hacer una excursión al Cajas. Con 3–4 noches, añades Chordeleg, Ingapirca y el ritmo urbano pausado que Cuenca recompensa. Es una ciudad que mejora con tiempo: la segunda mañana siempre es mejor que la primera.